ESTUDIO PROSPECTIVO SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS

 DE LA EDUCACIÓN AGRÍCOLA MEDIA Y SUPERIOR

 EN LA REGIÓN ANDINA

15. La educación superior y agrícola se trata en el capítulo VI. El trabajo inicia con una puesta en valor y sistemático recuento de los principales logros del proceso de cooperación intelectual de la educación superior en América Latina y el Caribe, sobre los cuales se puede montar un amplio y profundo proceso en esta materia, teniendo por principal referente el conjunto de procesos cardinales impulsados de forma sostenida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), durante los últimos años, en especial mediante los siguientes espacios y momentos especialmente construidos y con una muy importante producción intelectual y documental ampliamente difundida: i) la Reunión Internacional de Reflexión sobre los Nuevos Roles de la Educación Superior a Nivel Mundial: el caso de América Latina y del Caribe. Futuro y escenarios deseables (Caracas, 1991); ii) la difusión del “Documento de política para el cambio y el desarrollo en la educación superior” (1995); iii) la Conferencia Regional sobre Políticas y Estrategias para la Transformación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe, (La Habana, 1996), en la cual se generaron un Informe Final, una Declaración sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe y una Guía para la elaboración de un Plan de Acción, conformada por 5 grandes campos: pertinencia; calidad; gestión y financiamiento; nuevas tecnologías de información y comunicación y reorientación de la cooperación internacional; y, iv) Conferencia Mundial de Educación Superior (París, 1998) que adoptó la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI: visión y acción; al igual que un Marco de Acción prioritaria para el cambio y el Desarrollo de la Educación Superior.

16. Como aspectos relevantes el estudio subraya que en este proceso se convirtió al Centro Regional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (CRESALC) en el Instituto Internacional de Educación Superior para América Latina y el Caribe (IESALC), y se elaboró y publico en marzo de 1998 el Plan de Acción, incluso con participación del IICA. Este fue presentado en Montevideo - Uruguay, en la Conferencia “Integración de la Educación Superior en los Países del MERCOSUR”, (abril 1998) y estuvo disponible en el Foro Regional Andino sobre Educación para la Integración y el Desarrollo Rural, (noviembre 1999) en la ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira, en Venezuela. Igualmente se incluyó en la página web del IESALC. Múltiples etapas de seguimiento se han venido cumpliendo desde ese entonces y variadas publicaciones y libros en la escala regional han visto su luz.

17. En materia de Educación agropecuaria superior en la Región Andina se dispone de una muy valiosa plataforma de orientación y acción compuesta por tres grandes referentes del IICA. En el primer referente se ubican seis importantes libros publicados por su Centro de Educación y Capacitación (CECAP) como sigue: i) Ponencias y estudios de casos presentados en las Jornadas Regionales de Modernización de Facultades de Agronomía: Algarrobo, Chile. Septiembre de 1996; San José, Costa Rica, Octubre de 1996; Maracay, Venezuela, noviembre de 1996; ii) La Comunidad Agropecuaria de América Latina y el Caribe y la Educación Superior Agrícola frente a los Desafíos de la Globalización y el Desarrollo Sostenible; iii) Síntesis de ideas para modernizar Facultades de Agronomía de ALC; iv) Elementos metodológicos para la planificación estratégica en programas de Educación Superior; v) Propuesta de perfil docente para el profesional de las ciencias agrícolas y; vi) La cooperación técnica del IICA en procesos de desarrollo curricular de la Educación Agrícola Superior. Relativo al segundo referente se dispone de la Memoria de la Conferencia Regional “Integración de la Educación Agropecuaria Superior en la Región Andina”, que ha sido publicada conjuntamente por la Universidad de La Molina de Perú, por el Centro Regional Andino y por el Centro de Educación y Capacitación (CECAP), ambos del IICA. El tercer referente está materializado por las contribuciones del Foro Regional Andino sobre Educación para la Integración y el Desarrollo Rural, realizado en San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela, en noviembre de 1999.

18. Es objeto de atención en el capítulo VII el tema de la agricultura y la nueva ruralidad. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con alcance hacia los horizontes temporales 2010 - 2030 y precisiones para el 2002 - 2001, se destaca y luego reitera como principal resultado el que la demanda mundial de productos agrícolas podría crecer en el futuro con menor rapidez que en el pasado, esperándose que la demanda mundial de productos agropecuarios descienda de una media del 2,2% anual durante los últimos 30 años al 1,5% anual para los próximos treinta. La FAO postula que para el siglo XXI se necesita una segunda revolución doblemente verde en tecnología agrícola, la de la productividad y la de la protección o restauración medioambientales. Las proyecciones del Organismos sugieren que el potencial de producción de cultivos aumentará en latitudes templadas y frías, mientras que en zonas de los trópicos y de los subtrópicos puede disminuir, lo que puede profundizar aún más la dependencia de los países en desarrollo de las importaciones de alimentos, aunque al mismo tiempo puede mejorar la capacidad de los exportadores de los países templados para llenar el vacío. También la FAO pone de relieve que el año 2001 ha sido un período de estancamiento, si no de clara recesión, para la mayoría de las economías de la región de América Latina y el Caribe, y que los mercados de productos básicos agrícolas siguieron en situación de depresión para ese mismo año.

19. La CEPAL, por su parte, pone de relieve que después de una década o más de reformas estructurales y políticas de ajuste, las expectativas de un rápido y vigoroso crecimiento del sector agrícola y de la superación de sus principales problemas están aún lejos de ser satisfechas. El IICA destaca que la Región Andina se caracteriza por presentar una alta diversidad de escenarios geográficos y ecosistemas; y estar constituida por 5 países entre los más megadiversos del mundo. Sin embargo, según el IICA, la Región Andina posee limitaciones geográficas y físico-naturales, limitaciones derivadas de las dinámicas económicas de los países y limitaciones derivadas de las distorsiones de los mercados internacionales agrícolas. A la luz de todo lo anterior se concluye que la agricultura andina enfrenta realidades complejas que le imponen nuevos desafíos cuando los anteriores aún no están superados favorablemente. Los primeros y también los nacientes retos impactarán los tiempos emergentes que se otean en el horizonte de mediano y largo plazo, todo lo cual demanda un esfuerzo serio y sostenido de pensamiento prospectivo y estratégico a fin de afrontar y edificar el devenir en óptimas condiciones.

20. El tema de la ruralidad es abordado en el trabajo y en el se pasa revista a varios autores y un buen número de contribuciones y se profundiza en el enfoque muy novedoso, apropiado y útil de nueva ruralidad que viene adelantando el IICA. De acuerdo con el Organismo, el concepto de desarrollo rural sostenible aborda la gestión del desarrollo desde una perspectiva territorial. Su punto de partida es el análisis dinámico e integral de las dimensiones económica, sociocultural, ambiental y político institucional. Su objetivo es promover el bienestar de la sociedad rural, potenciando su contribución estratégica al desarrollo general de la sociedad. Su planteamiento es la formulación de estrategias e instrumentos de política que conduzcan al desarrollo territorial en regiones principalmente rurales, sobre todo en aquellas que buscan corregir desequilibrios de ingresos, tasas sesgadas de crecimiento de producción y patrones inadecuados de transporte y movimiento de bienes, así como de uso insostenible de los recursos naturales.

21. Para el IICA, el desarrollo rural se consolida por medio de dos propósitos superiores: i) la cohesión social, como expresión de sociedades nacionales en las que prevalecen la equidad, el respeto a la diversidad, la solidaridad, la justicia social, la pertenencia y la adscripción; y ii) la cohesión territorial, como expresión de espacios, recursos, sociedades e instituciones inmersos en regiones, naciones y ámbitos supranacionales, que los definen como entidades integradas cultural, política, económica y socialmente. El enfoque territorial pone de manifiesto: i) el carácter polifacético de los territorios rurales; ii) la necesidad de formular políticas con objetivos múltiples e integrales; iii) la necesidad de superar el marco institucional tradicional y las inversiones sesgadas hacia lo económico; y iv) la urgencia de establecer mecanismos institucionales que promuevan un sistema participativo y abierto para formular soluciones desde la base.

22. Siempre según el IICA, todos estos aspectos inciden, directamente, en la definición y ejecución de las políticas públicas. En efecto, desde el punto de vista de la gestión de las políticas públicas, el enfoque territorial subraya al menos cuatro elementos: i) la relevancia de que el territorio se constituya en el objeto de las políticas; ii) la necesidad de desarrollar políticas públicas contextualizadas; iii) la cooperación entre agentes públicos y privados, nacionales y locales, como elemento fundamental para la gestión de las políticas; y iv) la importancia de redefinir el papel del Estado, especialmente en lo relativo a la provisión de bienes públicos, la dirección y la regulación de la economía, y la construcción de la democracia y la institucionalidad rural.

23. El enfoque territorial propuesto por el IICA es una visión esencialmente integradora de espacios, agentes, mercados y políticas públicas de intervención. Busca la integración de los territorios rurales a su interior y con el resto de la economía nacional, su revitalización y reestructuración progresiva, así como la adopción de nuevas funciones y demandas. Este enfoque visualiza los territorios no como unidades espaciales aisladas, sino como unidades articuladas a una trama social y cultural más amplia, trama que se asienta sobre una base de recursos naturales y que se traduce en formas de producción, consumo e intercambio, que son, a su vez, armonizadas por las instituciones y las formas de organización existentes. La concepción del territorio como un producto social, cultural e histórico depara al menos cuatro ventajas: i) permite entender y gestionar el desarrollo de una forma más eficiente; ii) permite explicar las relaciones intersectoriales coherentemente y potenciar el trabajo multidisciplinario; iii) permite integrar los ejes fundamentales del desarrollo sostenible - la organización económica, la relación con el medio natural, la organización social y política, y los elementos culturales presentes en cada territorio-; y, finalmente, iv) permite aprovechar al máximo el conocimiento acumulado por las sociedades con el fin de obtener un desarrollo armónico y democrático.

24. Sobre la base de todo lo anterior, el trabajo se acerca a la estructuración de perspectivas en el capítulo VIII mediante el diseño y puesta en valor de un modelo explicativo y de futuro, especialmente elaborado a fin de reducir los grados de empirismo y acrecentar los de profesionalismo. Este modelo, centrado en la educación media y superior agrícola en la Región Andina, la política pública y la agricultura, se desarrolla según tres protocolos: i) el de los relacionamientos intra Región Andina; ii) el de la interrelación entre la Región Andina, América Latina y el Caribe, y el orbe; y, iii) el de las perspectivas “tendencial” y “paradigmática”. En el esfuerzo por construir las perspectivas se llega a lo profundo y genotípico de las causas de las causas, y a la base misma de la base básica del análisis y de la visión prospectiva. Se enfoca detenidamente lo sistémico, la trascendencia y la nueva ciencia, al igual que visiones de la ultra modernidad. Se procede a una explicación del funcionamiento teórico y relacional de la educación media y superior agrícola en la Región Andina, de la política pública y de la agricultura. Se postula que la dinámica e interacción educación, política pública y agricultura (sistémica y continua) origina, en buena medida, las imágenes “tendencial” y “paradigmática” que se construyen. También se postula que el eje en torno al cual se ensambla este conjunto es la educación, y su médula es el conocimiento.

25. La observación y estudio efectuados de la Región Andina expresan su propia situación actual - realidad real - y ha sido reflejada en el estudio mediante el conjunto de análisis efectuados. Las perspectivas se han estructurado sobre ideas fuerza, en tres ámbitos: i) la educación; ii) la agricultura; y, iii) la política pública, y se visualizan, conforme a criterios metodológicos y substantivos, en el horizonte temporal de referencia con punto focal en el año 2028, casi centrado en el intervalo 2025 - 2030. Ambas perspectivas se han elaborado estructuralmente y en profundidad. Las síntesis muy apretadas de ambas se incluyen a continuación.

26. La perspectiva tendencial sería adversa para la región y el estudio lo ha caracterizado extensa y apropiadamente conforme a la metodología establecida y a la información manejada. A título de iluminación se anticipa que de concretarse la perspectiva tendencial, la educación agrícola media y superior estaría comprometida, toda vez que su imposibilidad de incidir efectiva y favorablemente sobre el conjunto haría que ella mermara su capacidad y vitalidad, su legitimidad e importancia, su virtualidad de articuladora y cementadora, y consecuentemente perdería capacidad de interlocución, por cuanto la política pública y la agricultura acusarían un funcionamiento y una dirección, si no al margen de la educación, con poca ascendencia e incidencia de la misma. En esas realidades la política pública se debilitaría en asertividad y contenidos pertinentes necesarios para asegurar éxito de fondo en sus objetivos, con ello la agricultura no tendería a mejorar y la educación misma se afectaría aún más. El sistema “rebotaría” la posibilidad de usar el conocimiento como su esencia y como alma de su funcionamiento. En la perspectiva tendencial, aquella que encarna el futuro posible de mayor probabilidad cuanti-cualitativa, la sociedad del conocimiento estaría distante de ser edificada. Esa perspectiva no sería favorable para la Región Andina, por tanto no representa un futuro deseable.