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ESTUDIO PROSPECTIVO SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS
DE
LA EDUCACIÓN AGRÍCOLA MEDIA Y SUPERIOR EN LA REGIÓN ANDINA
EDUCACIÓN Y PROCESO SOCIAL TALENTO Y EMPLEO Con una relevante importancia la CEPAL contribuye a nuestro trabajo mediante información muy valiosa incluida en su Informe "Panorama Social de América Latina 2001-2002", documento del cual nos serviremos para tomar conocimiento de las necesidades de formación de recursos humanos y absorción de empleo calificado y de la deserción escolar, todo ello de alcance estratégico para nuestros fines. Los cambios que ha traído consigo la globalización se han manifestado prácticamente en todos los ámbitos del mercado de trabajo: en nuevas formas de vinculación de los trabajadores a las empresas y en el grado de asalarización de las distintas actividades, en modificaciones de la estructura sectorial del empleo y en las remuneraciones de los ocupados con distinto grado de calificación, destaca la CEPAL. Además, tomemos contacto con la siguiente desafiante realidad: "En un período en que la cantidad y el tipo de calificaciones profesionales y técnicas que exigen las empresas cambian con rapidez para adecuarse a las nuevas tecnologías, elevar su competitividad e insertarse con éxito en el comercio internacional, se modifican también las necesidades de formación de recursos humanos. Sin embargo, si las señales del mercado hacia el sistema educacional y de formación de recursos humanos en general no encuentran una respuesta adecuada o si la respuesta es lenta, se producirán desajustes entre la oferta y la demanda de calificaciones. Lo mismo ocurre si la oferta de recursos humanos calificados crece a un ritmo mayor que aquel al cual se crean nuevos puestos de trabajo que permiten hacer un uso productivo de los mismos. Ambos casos suponen elevados costos para los individuos y para la sociedad en su conjunto. No obstante su importancia, este aspecto ha recibido escasa atención en años recientes". Destaca en el mismo sentido la CEPAL, que los antecedentes disponibles al respecto en la región son escasos y en general se refieren a desajustes entre la oferta y los requerimientos de determinados tipos de profesionales o técnicos o a sectores de actividad económica muy específicos. En los años noventa, el ritmo de crecimiento del número de personas en plena edad activa (entre 25 y 59 años) que cuentan con calificación superior -correspondiente a una formación profesional universitaria o técnica postsecundaria completa- superó ampliamente el ritmo de crecimiento de la población urbana y rural en edad de trabajar, constata la CEPAL, mientras la última se expandió a una tasa de 3.1%, el número de profesionales y técnicos creció a un ritmo anual de 7.5%, asevera ésta Comisión. Para la comisión, tres aspectos se destacan en relación con la oferta de calificaciones y sus cambios recientes en la región. El primero, determina el Organismo, "es que la oferta de recursos humanos calificados creció más rápidamente en las zonas rurales, aunque continúa muy reducida, pues sólo alrededor de 3% de la población en edad activa contaba con una calificación técnica o profesional". El segundo, siempre conforme a la CEPAL, es que, "según las diferencias en sus sistemas de formación en el nivel terciario, algunos países registraron un aumento más rápido de la oferta de calificaciones técnicas (Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Paraguay y Venezuela), mientras que en los demás predominó la tendencia opuesta y se expandió a un ritmo más alto el número de profesionales (Argentina, Brasil, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Uruguay)". Finalmente, explica la Comisión, "con muy raras excepciones, en todos los países el número de mujeres con dicha calificación creció más rápidamente que el de hombres, lo que incidió en la creciente incorporación de mujeres a la actividad económica, especialmente como asalariadas, y en la disminución de la brecha de ingresos salariales por género durante la década pasada". Para disponer de una visual hacia el futuro del proceso examinado, resulta útil considerar el siguiente análisis: "A pesar de la significativa expansión de la oferta de profesionales y técnicos durante los años noventa, América Latina sigue sujeta a las limitaciones propias de una población en edad activa con muy baja calificación. De mantenerse las tendencias registradas en esa década, la gravitación de la población con una formación postsecundaria técnica o profesional se elevaría al año 2015 a una cifra cercana a 29% del total de la población en edad de trabajar, de modo que una fracción muy importante de los latinoamericanos seguirán incorporándose al mercado laboral con un bajo nivel de calificación ... La región tiene ante sí, por lo tanto, el urgente desafío de mejorar la calidad de los recursos humanos necesarios para elevar la competitividad sistémica de sus economías. Más recursos y mejores programas de formación de jóvenes y adultos que ya han abandonado el sistema educacional son condiciones necesarias para lograrlo, pero también es preciso fortalecer los vínculos entre el sector público y el privado, a fin de incorporar criterios que permitan atender adecuada y oportunamente la cambiante demanda de calificaciones que impone la creciente competencia internacional". Con respecto a la demanda de profesionales y técnicos, el Organismo subraya que "se ha establecido un cuadro nuevo y complejo de relaciones entre la educación y el mundo del trabajo, que han alterado las formas de aprovechamiento de estos recursos. Entre las principales modificaciones destacan las que atañen a los contenidos de las ocupaciones, generando nuevas demandas de competencias, destrezas y conocimientos; la disminución relativa de la oferta global de puestos de trabajo, cuyos efectos han sido el aumento de la subocupación y el incremento del tiempo de búsqueda del primer empleo, la elevación del desempleo abierto y de la duración de los episodios de cesantía, especialmente entre los más calificados; el cambio en la estructura sectorial del empleo, que sigue manifestándose en la pérdida de gravitación de las actividades del sector primario y secundario (agropecuario e industrial) y el aumento de las actividades terciarias". El fenómeno del desaprovechamiento del capital de recursos humanos calificados ha sido remarcado por la CEPAL poniendo de relieve que "entre las distintas formas de desaprovechamiento del capital de recursos humanos calificados destaca el empleo de profesionales y técnicos para el desempeño de funciones en que no se aprovechan los conocimientos y destrezas adquiridos en virtud de la inversión de recursos públicos y privados en el sistema educativo formal postsecundario, y que se manifiesta en las muy bajas retribuciones efectivas obtenidas en el mercado de trabajo urbano por unos 2.4 millones de asalariados y 1.1 millones de independientes con altas calificaciones. Por otra parte, el desempleo es otra fuente de subutilización de los más calificados, pues aunque el desempleo entre los profesionales y técnicos es menor en comparación con la fuerza de trabajo no calificada, los tiempos de desocupación y, por consiguiente, de desaprovechamiento de esos recursos humanos son más extensos: a fines de la década pasada, algo más de un millón de personas con tales calificaciones se encontraban en esa situación. Una tercera fuente de desaprovechamiento del acervo de capital humano es la inactividad, que afecta a aquellos que se han retirado después de un período prolongado de búsqueda infructuosa de empleo (los desocupados desalentados) y mayormente a las mujeres que, por falta de condiciones adecuadas (inexistencia de redes para el cuidado de los hijos o dificultades de acceso a salas cuna o jardines de infantes), no logran desempeñar simultáneamente las funciones domésticas y las actividades laborales como asalariadas". .Del examen de la oferta de calificaciones profesionales y técnicas y de su grado de aprovechamiento, puntualiza el Organismo, "se desprende que si bien en la región su oferta se está expandiendo a un ritmo relativamente elevado, las economías -aun en los períodos en que se han logrado tasas relativamente altas de crecimiento- han generado una cantidad insuficiente de puestos de trabajo para absorber dicha expansión. Este balance indica que en las zonas urbanas están subutilizadas cerca de 4.5 millones de personas de un total de 19 millones de profesionales y técnicos, de los cuales poco más de 1 millón están abiertamente desocupados, y el resto se desempeñan en puestos de trabajo en los que obtienen ingresos cuyo bajo monto no corresponde a la inversión educativa realizada, lo que representa una importante pérdida tanto individual como social". La magnitud del desaprovechamiento deja entrever, conforme lo plantea la Comisión, "que los sistemas de formación y de educación superior de la región deberían tener mayores grados de flexibilidad para adecuarse a los cambios en la demanda de recursos humanos especializados y así atender a las nuevas necesidades de los sistemas productivos, responder al rápido cambio tecnológico y a los requerimientos que surgen de la incorporación a las corrientes de comercio internacional". Igualmente, del Informe en referencia de la CEPAL reseñamos a propósito de la deserción escolar en América Latina lo siguiente: "Uno de los principales desafíos para avanzar hacia el logro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio es el cumplimiento de la meta referente a educación. La Declaración establece como objetivo mínimo lograr la enseñanza primaria universal y propone como meta velar por que, para el año 2015, los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria. Para América Latina y el Caribe, esta meta representa un logro importante pero insuficiente si se lo contrasta con las elevadas necesidades de calificación que surgen del mercado de trabajo, acrecentadas por el proceso de globalización. Como se ha destacado en diversos documentos de la CEPAL y en pasadas ediciones del Panorama social, la culminación de la educación secundaria es actualmente el capital educacional mínimo para que las personas tengan buenas oportunidades de situarse fuera de la pobreza durante su vida activa. Sin embargo, en algunos países este logro ya resulta inadecuado debido a la rapidez de la expansión de la educación y la consiguiente devaluación de la misma en el mercado laboral, que hoy ofrece menos puestos de trabajo y exige competencias cada vez mayores para ocuparlos. Por tal motivo la meta de universalizar la educación primaria al año 2015 representa una condición necesaria aunque insuficiente para la región. En otras palabras, es insoslayable -pues su logro hacia el 2015 no está garantizado- pero al mismo tiempo es claramente insuficiente frente a las necesidades de calificación que requiere el desarrollo latinoamericano". No deja de tener la mayor importancia el grueso y con frecuencia olvidado tema de la juventud rural, el mismo que fue tratado mediante el Encuentro Regional sobre Juventud Rural. Retos y Desafíos para una Agenda Rural en el Nuevo Milenio, llevado a efecto en la Ciudad de Panamá, en agosto de 1999, en el marco del proceso de elaboración de la Carta de los Derechos de la Juventud, y cuya Memoria ha sido publicada (1999) por el IICA y la Agencia de Cooperación de Alemania (GTZ). En ese Encuentro los y las participantes definieron los retos de educación y empleo en el mundo rural según la siguiente clasificación que ahora ofrecemos de manera textual: "Identificamos cinco dimensiones, una primera identificada como la dimensión global y que tiene que ver con la situación que genera el nuevo orden económico internacional que impera en la actualidad, que sitúa en mayores desventajas a los países del tercer mundo y genera mayores desigualdades a lo interno de nuestras naciones. Una segunda dimensión que es la estatal y gubernamental. (En esta) se caracterizan dos problemas fundamentales la falta de voluntad política (para) dirigir programas integrales dirigidos a las zonas rurales y como consecuencia la falta de garantía a los servicios básicos que contribuyen a la generación de empleo en esa zona. El segundo problema tiene que ver con que no se toma en cuenta el costo social de una política centrada en el mercado que persigue los costos en el mercado". Las y los jóvenes participantes prosiguieron su análisis textualmente en los siguientes términos: "en el orden educativo pensamos que los problemas fundamentales se concentran, primero en problemas estructurales que tienen los servicios de educación que se brindan y que repercuten en la calidad de los mismos. La calidad de la educación no está a la altura de los cambios que operan en el mundo actual. Buscar un modelo educativo es la propuesta. Los niveles de formación profesional son bajos para las exigencias del mercado laboral, la educación basada en la formación teórica que no asume el espíritu emprendedor y no se ajusta a las necesidades del mercado. En el plano social identificamos dos problemas: que los/las jóvenes a temprana edad tienen que incorporarse al trabajo para ayudar a la familia, y que las posibilidades que ofrecen las alternativas de emigrar de manera ilegal fundamentalmente de nuestra área a los Estados Unidos. En el caso de nuestra región representa una vía fácil de obtener mayores ingresos que los que ofrece el trabajo en nuestra nación. Un último aspecto es el tema de las oportunidades, la dimensión de los precios de los productos hacen que disminuyan las oportunidades de incorporar a los/las jóvenes en el estudio, ante la necesidad del sustento familiar. Los salarios en las zonas rurales son muy bajos y no estimulan al empleo rural, y se genera migración hacia las ciudades. No existen líneas de créditos dirigidos a los/las jóvenes rurales, la falta de comercialización de las producciones genera limitaciones económicas a lo interno de las zonas rurales que también dificultan el empleo". La juventud, nuestro futuro, nuestro próximo negociador en el complejo y complicado escenario de la escala global, se ha manifestado desde su propia realidad, desde su propio sistema de valores, desde sus propias expectativas, conforme lo hemos podido apreciar textualmente de las Memorias en referencia. RASGOS EDUCATIVOS Recordemos antes que nada aquel noble decir popular según el cual las manos que mecen las cunas son las mismas que escriben la historia, y con él iniciemos esta parte presentando la información sobre gasto público social en el área andina, tal como se aprecia en el cuadro Nº 16 que figura a continuación. Cuadro Nº 16
Indicadores sobre gasto
público social, incluye educación, salud, nutrición, seguridad social,
trabajo y asistencia social, vivienda y alcantarillado entre los
años 1998 y 1999.
Fuente:
CEPAL; Anexos Estadísticos. Panorama social de América
Latina,
Apreciemos, a título de ejemplo, el valor porcentual del gasto público social de Bolivia, país que a su vez destina la mayor fracción del conjunto respecto del PIB, y como porcentaje del gasto público total, sin embargo su per capita, con un valor de US$ 168 (dólares de 1997), es el mas reducido del conjunto (no se dispuso de información sobre Ecuador). Recordemos, sólo a manera referencial y salvando las diferencias metodológicas, que la deuda externa total desembolsada por habitante para el año 1997 del país ascendió a 544,7 dólares estadounidenses. De igual manera, la cifra para Colombia fue de 801 US$, la de Ecuador ascendió a 1264,9 dólares estadounidenses por habitante, la peruana a 1155,1 US$ y la venezolana se ubicó en 1374,7 US$. La Región Andina acusó un valor de 1037,1 US$ por habitante. Cuadro Nº 17 Promedio de años de estudio de la población de 15 a 24 años según zonas urbanas y rurales para el año 2000.
Fuente:
CEPAL; Anexos Estadísticos, Panorama
A continuación tomemos contacto a través del cuadro Nº 17 con el promedio de años de estudio de la población de 15 a 24 años de edad para el área andina, y apreciemos los bajos niveles generales del promedio, incluso con mayor adversidad para el medio rural respecto del urbano en todos los países. Sencillamente, en nuestra opinión, 10 años, en el mejor de los casos, ha sido y es verdaderamente insuficiente de cara a los desfíos del pasado y a las exigencias de los nuevos tiempos, sobre todo teniendo como faro la sociedad del conocimiento que se comienza a configurar en el planeta. Estas cifras albergan un impresionante poder explicativo de los fenómenos y realidades que caracterizan a la Región Andina y que conformarán las dinámicas hacedoras de futuro. Nótese, en el mismo orden de ideas del cuadro identificado con el Nº 16 sobre gasto social, que Bolivia en el medio urbano se eleva por encima de Colombia, Ecuador y Venezuela, e iguala prácticamente al Perú, sin embargo, su valor es el más bajo en el medio rural (no se dispuso de cifras para ese año en el caso de Venezuela). Adviértase, igualmente, el caso de Venezuela, que con un PIB por habitante para 1990 y 2000 de US$ 3.030 y 3.091 (cuadro número 9), su promedio de años de estudio haya sido en el medio urbano de 8,8 años y en el rural de 4,7 (para el año1994). A fin de conocer la situación a lo largo del ciclo escolar de jóvenes de 15 a 19 años tanto en zonas urbanas como en aquellas rurales, hemos incluido los cuadros Nº 18 y Nº 19, que reflejan respectivamente mediciones sobre los jóvenes que no ingresan al sistema educativo, aquellos desertores tempranos (durante el ciclo primario) y quienes lo hacen al finalizar el ciclo primario; también la deserción de jóvenes al inicio del ciclo secundario y a su finalización, para significar la cifra sub-total de deserción. El cuadro, de igual forma, incluye estudiantes muy retrasados, poco retrasados, al día y egresados, para luego ofrecer cifras de sub-total estudiantes y egresados. Al examinar los dos cuadros advertimos la pérdida de medición estadística sobre el medio rural en comparación con el urbano. En referencia al análisis relativo a la deserción en el medio urbano debe destacarse el relativamente bajo nivel de deserción escolar que presentan Bolivia y Perú, el valor intermedio de Colombia y Ecuador y el despunte de Venezuela al alcanzar una deserción del orden del 35,7%. Para Bolivia, Colombia y Perú la cifra es altísima en cuanto al medio rural se refiere (no se dispuso de cifras para Ecuador y Venezuela). Cuadro Nº 18 Clasificación de los jóvenes de 15 a 19 años de edad según su situación a lo largo del ciclo escolar en zonas urbanas en el año 1999.
Fuente: CEPAL; Anexos Estadísticos. Panorama social de América Latina, 2001-2002. A: No ingresan al sistema educativo. B: Desertores tempranos (durante el ciclo primario). C: Desertores al finalizar el ciclo primario. D: Desertores al inicio del ciclo secundario. E: Desertores al terminar el ciclo secundario. F: Sub-total desertores. G: Estudiantes muy retrasados. H: Estudiantes poco retrasados. I: Estudiantes al día. J: Egresados. K: Sub-total estudiantes y egresados.
Cuadro Nº 19 Clasificación de los jóvenes de 15 a 19 años de edad según su situación a lo largo del ciclo escolar en zonas rurales en el año 1999. (porcentajes)
Fuente:
CEPAL; Anexos Estadísticos. Panorama social de América
Latina, 2001-2002. A: No ingresan al sistema educativo. B: Desertores tempranos (durante el ciclo primario). C: Desertores al finalizar el ciclo primario. D: Desertores al inicio del ciclo secundario. E: Desertores al terminar el ciclo secundario. F: Sub-total desertores. G: Estudiantes muy retrasados. H: Estudiantes poco retrasados. I: Estudiantes al día. J: Egresados. K: Sub-total estudiantes y egresados
Al propio tiempo, en nuestra opinión, la situación de egresados es también deficitaria y de ineficiencia del sistema educativo para el grupo etáreo en consideración, toda vez que los egresados en zonas urbanas son un 12,2% en el caso de Bolivia, 24,5% en Colombia, 18% en Ecuador, 33,2% en Perú y 21,0% en Venezuela. La imagen en el área rural es tremendamente adversa pues la cifra es de 2,2% en el caso de Bolivia, 8,2% para Colombia y 8,9% cuando se refiere al Perú.
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