ESTUDIO PROSPECTIVO SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS

 DE LA EDUCACIÓN AGRÍCOLA MEDIA Y SUPERIOR

 EN LA REGIÓN ANDINA

 

Dr. Misael Medina (1) - Venezolano, Doctor en Economía Rural, graduado en la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad de Montpellier I en Francia; Magister Scientiae en Desarrollo agro-alimentario otorgado por el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos del Mediterráneo; Ingeniero Agrónomo de la Universidad Central de Venezuela. Egresado del IV Curso Internacional Alta Dirección (Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales - ILDIS). Es autor o coautor de trabajos científicos y publicaciones, incluyendo su libro Futúrica. Prospectiva en acción (UNESCO, 2000) y conferencista en foros nacionales e internacionales. Tiene experiencia en la docencia e investigación universitarias; en el nivel profesional y directivo de la administración pública de su país, ha sido funcionario del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) y de la UNESCO, así como ha cooperado con diversos Organismos Internacionales incluyendo al IICA. Es prospectivista y proyectista, profesor de prestigiosos centros de excelencia y se desempeña como asesor y consultor internacional. Es miembro, entre otras instituciones, de WFS, WFSF, AIEA2, ISA, ILAEDES, Club de Roma (Ven), SFVIC.

 

INTRODUCCIÓN

 

Consideraciones de partida 

Este trabajo se plantea determinar la situación actual y elaborar las perspectivas de la educación agrícola media y superior en la Región Andina, siendo un estudio prospectivo y adoptando la forma de un documento base. Es un trabajo de primera aproximación, sujeto a revisión y no compromete a persona o institución alguna, por tanto, su contenido es de la exclusiva responsabilidad de su autor.

Se propone ofrecer contribuciones que permitan a los diversos actores de la vida nacional y regional andina, en especial la académica, gubernamental, productiva y social, disponer de una aproximación a la situación actual y de perspectivas que puedan delimitar el campo de acción y evolución de los procesos y fenómenos inherentes a la política pública, a la agricultura y a la educación agrícola media y superior en una visión holística y de accionar integrado.

También tiene por finalidad derivar elementos para iluminar y fijar cauces de acción de largo plazo, elevar la pertinencia y asertividad en la toma de decisiones sobre materias trascendentes, establecer apropiadamente políticas, programas y proyectos, así como además contar con un referente que permita evaluar la marcha de procesos determinantes, vinculados al tema que aborda, para los países integrantes de la Región Andina y para ella como una sola entidad.

En igual sentido el trabajo se propone caodyuvar con los Organismos Internacionales competentes, y particularmente con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en sus esfuerzos por perfeccionar las actividades en el marco de sus planes de trabajo, anticipar las prioridades emergentes, preparar condiciones para adoptar nacientes decisiones de largo alcance y estructurar programas y proyectos acordes con las exigencias y necesidades que los nuevos tiempos imponen.

Se orienta en este contexto el presente documento a contribuir con la Reunión del Foro Regional Andino para el Diálogo y la Integración de la Educación Agropecuaria y Rural, prevista del 10 al 13 de junio de 2003 en la Estación Experimental “Bajo Seco”, Colonia Tovar, en Venezuela, la misma que ha sido organizada y convocada por la ilustre Universidad Central de Venezuela, la más antigua del país. a través de su Facultad de Agronomía, la primera en fundarse a nivel nacional; y por el propio IICA.  

Ahora bien, en su esquema de desarrollo el trabajo que nos ocupa, se guía según el principio de agregar valor al valor agregado por diversas instituciones y personalidades en tanto productores de conocimiento y actores fundamentales de cooperación.

Este estudio claramente se propone, en la medida de las posibilidades y limitaciones, establecer un primer arqueo de la información de los últimos años disponible en el marco del IICA directamente relacionada con el tema y al alcance del autor, trabajo que conforme al conocimiento de quien esto escribe, no ha sido elaborado. También se propone armar una plataforma particular de análisis con orientación de futuro y estratégica a partir de tal documentación y de otra disponible emanada de Organismos Internacionales.

Igualmente, se ha guiado el trabajo según el principio de poner de relieve la cuestión prospectiva y estratégica, por tanto apunta a la elaboración de perspectivas y a la determinación de la maniobra estratégica en correspondencia con las mismas.

EL IICA EN SU VISUAL HACIA EL FUTURO

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura es un Organismo del Sistema Interamericano especializado en agricultura y desarrollo rural, habiendo cumplido en 2002 seis décadas de rica vida institucional. Está integrado por 34 Estados Miembros y una red hemisférica de Oficinas.

Su visión es transformarse en una agencia para el desarrollo, que promueva el desarrollo sostenible de la agricultura, la seguridad alimentaria y la prosperidad en las comunidades rurales de las Américas. Tiene por misión institucional apoyar a los Estados Miembros en su búsqueda del progreso y la prosperidad en el hemisferio, mediante la modernización del sector rural, la promoción de la seguridad alimentaria y el desarrollo de un sector agropecuario competitivo, tecnológicamente preparado, ambientalmente administrado y socialmente equitativo para los pueblos de las Américas.

Todo lo anterior con focalización estratégica en: comercio y desarrollo de los agro-negocios; desarrollo rural sostenible; sanidad agropecuaria e inocuidad de alimentos; tecnología e innovación; educación, y capacitación; información y comunicación. Para el cumplimiento de su visión y misión, cuenta con una estructura dinámica constituida por tres órganos superiores, los cuales son: Junta Interamericana de Agricultura (JIA), Comité Ejecutivo (órgano auxiliar de la Junta anteriormente identificada) y, la Dirección General. (www.iica.int)

En el ámbito institucional del IICA se cuenta con el Sistema Hemisférico de Capacitación para el Desarrollo Agrícola (SIHCA), el cual es un mecanismo destinado a coordinar los esfuerzos de los países miembros del Hemisferio Americano, en materia de procesos de desarrollo de recursos humanos en el campo agrícola y afines, particularmente a través de la capacitación.

El objetivo general del SIHCA es contribuir a la coordinación de los esfuerzos para mejorar los recursos humanos, como fundamente estratégico para promover las transformaciones institucionales, tecnológicas y comerciales requeridas por la modernización de la agricultura y el desarrollo del medio rural. El SIHCA opera mediante un Núcleo de Coordinación integrado por su Comité Directivo y una Secretaría Ejecutiva, y la Red Hemisférica de Instituciones de Capacitación Agrícola. (www.sihca.org).

Las Ministras y los Ministros reunidos en Bavaro, Punta Cana, República Dominicana, como Junta Interamericana de Agricultura emitieron la “Declaración de Bavaro” mediante la cual declararon  su intención, entre otros importantes asuntos, de (SIHCA, 2001):

“...12. Reducir las brechas de conocimiento, información y tecnología dentro y entre los países del Hemisfério para lograr mayor competitividad y desarrollo económico más equitativo. ... 19. Adoptar políticas, estrategias y programas de acción que favorezcan el desarrollo armónico y equitativo y el mejoramiento de la calidad de vida en las zonas rurales, desalentando la migración rural-urbana. 20. Instar a las instituciones asociadas al proceso de Cumbres Interamericanas, a las instituciones internacionales de financiamiento y a los gobiernos cooperantes, a que coordinen sus estrategias de apoyo a las acciones para el mejoramiento de la agricultura y la vida rural. Adicionalmente, hacemos un llamado a los organismos internacionales de cooperación que han formado el Grupo Interagencial de Desarrollo Rural en América Latina y el Caribe, a que armonicen sus esfuerzos de cooperación técnica y financiera en apoyo a la presente Declaración y a los futuros planes de acción nacionales y regionales que tengan coherencia con la misma”.

Igualmente, fueron producidas las “Orientaciones Estratégicas para una Agenda para la Comunidad de la Agricultura y Vida Rural de las Américas”, que  “complementan la Declaración de Ministerial de Bavaro. ... y tuvieron como base las Propuestas Nacionales que surgieron del diálogo con líderes de esa Comunidad en los 34 países miembros del IICA (SIHCA, 2001)”.

Tal instrumento, según su encabezado, fue elaborado “con el fin de concretar las definiciones y compromisos contenidos en la Declaración de Bávaro”, referida anteriormente, “y para que los diferentes organismos nacionales, regionales e internacionales que forman la Comunidad de la Agricultura y Vida Rural de las Américas cuenten con orientaciones estratégicas que les permitan elaborar sus futuros planes de acción nacionales y regionales”.

En las “Orientaciones Estratégicas” se consideran los siguientes seis grandes campos de importancia: “Institucionalidad renovada para la agricultura y la vida rural; Desarrollo rural; Agronegocios y empresas rurales; Servicios de apoyo a la producción y el comercio; Prevención de desastres y situaciones de riesgo para la agricultura y la vida rural; y, Cooperación e integración hemisférica”.

De la Institucionalidad renovada para la agricultura y la vida rural presentamos a continuación los siguientes dos elementos:

“ Fortalecimiento del diálogo, la concertación y la coordinación entre los actores del agro, ... 6. Fortalecer las capacidades institucionales del sector público agropecuario para establecer y gestionar espacios de cooperación y concertación con los(as) demás actores del agro y las organizaciones de la sociedad civil. Ello con el fin de generar acuerdos sociales que permitan avanzar en el logro de una visión compartida y compromisos comunes, en relación con las estrategias y políticas necesarias para asegurar la reactivación y modernización de la agricultura y el mejoramiento de la vida rural, con un enfoque de largo plazo”.

“Mejoramiento de la Educación y Capacitación Agrícola y Rural. ... 10. Unir esfuerzos con otros(as) líderes de la comunidad de la agricultura y vida rural, y particularmente, con dirigentes de universidades, centros de enseñanza y organizaciones gremiales del sector privado, para fortalecer la educación y capacitación de los individuos, principalmente en apoyo a: (i) los procesos de reconversión productiva e innovación tecnológica; (ii) el desarrollo de capacidades empresariales en las organizaciones de productores(as) y comunidades rurales; (iii) el manejo sostenible de los recursos naturales; (iv) el incremento de la productividad de la fuerza de trabajo en el campo; y (v) los procesos de transformación institucional en el sector público agropecuario”.

“Mejoramiento de la Educación y Capacitación Agrícola y Rural. ... 11. Promover la revisión, readecuación, fortalecimiento y ampliación de la cobertura de los programas de educación agrícola media y superior, y de capacitación agropecuaria y rural, para que: (i) respondan efectivamente a las necesidades de los(as) diferentes actores de la cadena agroalimentaria y de la población rural y sus organizaciones; (ii) enfaticen temas dirigidos a mejorar el conocimiento y las capacidades técnicas, de liderazgo y gestión empresarial y de gestión del desarrollo de la agricultura; (iii) utilicen medios electrónicos y de educación a distancia; y, (vi) propicien el entendimiento general y sistémico del papel e importancia social, económica y ambiental de la agricultura y la vida rural.”

Del Desarrollo Rural incluimos: “Mejoramiento y diversificación de la inversión y el ingreso rurales. ... 13. Impulsar programas nacionales de desarrollo rural, centrados en el mejoramiento de las condiciones de vida de la familia rural y el combate a la pobreza, que: (i) permitan mejorar en forma sostenible los niveles de ocupación e ingreso de los(as) campesinos(as), jóvenes y adultos, en actividades agrícolas y no agrícolas, reduciendo su migración a las áreas urbanas; (ii) potencien la acción de los gobiernos locales y faciliten una mayor y efectiva participación estratégica y comprometida de las comunidades rurales en la toma de decisiones sobre esos programas; (iii) se conciban y ejecuten como un esfuerzo conjunto entre el Estado, las organizaciones de la sociedad civil, los organismos internacionales y la comunidad de donantes; (iv) faciliten el acceso de los(as) agricultores(as) y sus familias a los recursos productivos, a tecnologías modernas, a vivienda, salud y demás servicios sociales básicos, así como a educación técnica y crédito; (v) contribuyan a aumentar el valor, productividad y rentabilidad de los activos de los(as) productores(as) rurales; (vi) permitan mejorar la competitividad y el acceso a mercados de productos alternativos y las condiciones de infraestructura económica y social en las regiones con cultivos de uso ilícito; y, (vii) respeten los usos y costumbres de las comunidades”.

Igualmente de las “Orientaciones Estratégicas” en materia de servicios de apoyo a la producción y el comercio agrícola destacamos: “Promover el desarrollo tecnológico en la agricultura. ... 28. Promover una mayor disponibilidad y transferencia de tecnología para los(as) agricultores(as) mediante: (i) el fortalecimiento e institucionalización de los sistemas nacionales de innovación tecnológica, con mayor inversión pública y participación y cooperación de productores(as), empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, universidades y centros de investigación; (ii) el apoyo tecnológico directo, la formación de redes tecnológicas de cooperación entre productores(as) y la creación de sistemas de difusión de información por medios electrónicos; (iii) una mayor articulación de los(as) productores(as), centros de investigación y servicios de transferencia tecnológica, en la definición de prioridades para atender las demandas de los mercados”.

Relativo a la Cooperación e integración Hemisférica, ponemos de relieve: ... “40. Impulsar y fortalecer la acción interamericana conjunta con las organizaciones agroempresariales, de la sociedad civil y los organismos internacionales pertinentes para: (i) conformar una red hemisférica especializada en alerta temprana y monitoreo agrometeorológico, mediante la coordinación de entidades publicas y privadas, para la prevención y mitigación de riesgos; (ii) potenciar la red hemisférica de agroindustria rural para que contribuya al desarrollo de cadenas agroalimentarias integradas; (iii) fortalecer las acciones hemisféricas dirigidas a apoyar iniciativas subregionales para la evaluación y acreditación de las carreras de educación agrícola media y superior, así como a la armonización de sus normas académicas; (iv) fortalecer el papel coordinador del Grupo Interagencial de Desarrollo Rural en América Latina y el Caribe, para que enfoque sus líneas sustantivas de apoyo, principalmente en el campo financiero, a las estrategias nacionales de desarrollo rural; (v) propiciar que el Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (FONTAGRO), contribuya a que los países menos desarrollados obtengan mayor cooperación horizontal por parte de los tecnológicamente más avanzados, principalmente en materia de biotecnología y bioseguridad; y, (vi) incrementar la cooperación técnica y financiera para el desarrollo de la infraestructura rural de los países.

Ahora bien, conviene tener presente que la Junta Interamericana de Agricultura celebrada del 26 al 29 de noviembre de 2001, en Bávaro,  a través de su Resolución Nº 362 relativa a la Formación de Recursos Humanos para la agricultura y el Desarrollo Rural, resolvió (SIHCA, 2001):

“1. Declarar el lapso 2002 - 2005 como el período del talento humano con equidad para la Agricultura y el Desarrollo Rural incluyente en las Américas. 2. Encomendar al Director General, sujeto a la disponibilidad de recursos financieros aprobados en su Programa Presupuesto o con aportes voluntarios recibidos para ese fin: a. Mantenga la educación y capacitación como área prioritaria de acción en el Plan de Mediano Plazo del IICA para el período 2002-2005, poniendo especial énfasis en la población rural más vulnerable. b. Establezca las coordinaciones con otros organismos nacionales e internacionales para realizar acciones conjuntas y complementar capacidades y recursos, para ampliar la cobertura de sus acciones en este campo y lograr así un mayor beneficio para sus estados Miembros del Instituto. 3. Instar a los Estados Miembros que otorguen prioridad al IICA en la ejecución de servicios de cooperación técnica en proyectos con financiamiento Internacional, que consideren componentes de educación y capacitación.”

Acompasando a este fundamental proceso de definición y densidad estratégica, el Sr. Chelston W.D. Brathwaite, (2003) Director General electo para el período 2002 - 2006, en su toma de posesión el 15 de enero del año inicial de su gestión, expresó esta noble apreciación:

“hay quienes ven el futuro con temor y recelo; yo veo un futuro de oportunidad y prosperidad, si aplicamos las innovaciones tecnológicas de nuestro tiempo para el logro de un mundo más humano y apacible. Nuestro instituto debe, por lo tanto, enfrentarse al reto y comprometerse con un futuro moldeado por una determinación a impulsar la cooperación en el ámbito mundial y el respeto a la diversidad. Un futuro que nos muestra que existen ilimitadas oportunidades cuando hacemos nuestro el desafío de ser lo mejor posible. Un futuro en que empezamos a concentrar nuestros esfuerzos, no tanto en nuestros derechos, sino en nuestras responsabilidades. Un futuro en el que los problemas se conviertan en oportunidades y en el que podemos dejar atrás los angostos confines de nuestras agendas individuales y personales para abordar las más amplias preocupaciones de la humanidad. Un futuro en que nos damos cuenta de que no basta solo la inteligencia, de que no basta solo la educación, de que no basta solo la riqueza, y en el que, al final de cuentas, lo que importa es el carácter, el compromiso, la responsabilidad, la disciplina y el respeto a la humanidad. Todos debemos recordar que no podemos ganar la guerra contra la pobreza, si estamos dispuestos a entregar el futuro de nuestros hijos a cambio de seguridad y bienestar personales inmediatos. Recordemos, por lo tanto, que debemos cuidar de nuestro ambiente para las futuras generaciones”.

También en esa oportunidad el Sr. Brathwait visualizó el deber ser del IICA del siglo XXI como ahora leeremos: “una institución ágil, flexible y orientada a la obtención de resultados; un organismo eficiente y responsable por sus acciones; un líder hemisférico en las áreas temáticas definidas; una organización orientada al servicio, administrada en forma empresarial y con menos procedimientos burocráticos; una verdadera red de cooperación hemisférica, en cuya agenda figuran el desarrollo de capacidades nacionales, una nueva imagen internacional, la rendición de cuentas en el ámbito nacional, la participación del sector privado y la excelencia técnica”.

Comenzando septiembre del 2002, en la Sesión de Apertura de la Semana de los Representantes del IICA, el Sr. Director General, (2003) iluminó con sus consideraciones  como sigue: 

“Debe ser claro para todos ustedes que uno de los desafíos más grandes es resolver los problemas de pobreza, hambre y marginalización que sufren los 800 millones de almas que continúan viviendo en la pobreza, rodeados por un mar de prosperidad material global: 177 millones de estas almas habitan en nuestro hemisferio, de los cuales aproximadamente 90 millones viven en áreas rurales. Debemos ayudarles para que disfruten algunas de las libertades que nosotros disfrutamos. Demostremos al mundo nuestra preocupación. Demostremos a los que apoyan a esta institución que nosotros, como un cuerpo de profesionales, podemos ver más allá de los estrechos confines de nuestras agendas personales y celos triviales, para adoptar una visión más amplia de servicio a la humanidad”.

“... No podemos evadir la sagrada responsabilidad de nuestra época, la cual es mejorar la calidad de vida de 177 millones de personas que viven en la pobreza en los países de las Américas. El IICA no puede trabajar como si todo fuera normal cuando, en un continente en donde hay bastas áreas de prosperidad material, una parte considerable de la población aun encuentra dificultades para satisfacer sus necesidades básicas de alimento, vivienda y abrigo”.

“... El IICA no puede trabajar como si todo fuese muy normal cuando el 20% más pobre de la población de nuestros países recibe únicamente el 4,5% del ingreso nacional, y cuando la pobreza persistente, que encuentra su expresión en crímenes violentos, actividades antisociales ilegales y producción y tráficos de drogas ilícitas, continúa siendo una seria amenaza para la estabilidad social nacional y para los procesos de gobernabilidad democrática”.

De enorme importancia para quien esto escribe, por último, resulta la siguiente declaración con densa carga de futuro, de esperanza y de compromiso del Sr. Brathwait, formulada en la misma oportunidad de dirigirse a los Representantes:

“Me encuentro hoy aquí por que aun creo que algún día la humanidad logrará la meta de conquistar la pobreza rural y podrá proclamar un mundo de dignidad humana y equidad social para todos. Me comprometo a contribuir al logro de esa meta, mediante el trabajo de nuestro instituto. ... Por lo tanto, compartamos nuestro conocimiento, nuestro compromiso, nuestra energía por el beneficio del pobre rural. Adoptemos un espíritu de servicio y cooperación, dejando atrás los conflictos del pasado no resueltos. ... Hoy es un nuevo día, la nuestra es una nueva época”.

Y en su visión estratégica el Director General de IICA (2003) dirigiéndose a la Reunión Técnica FAO/BID (Washington, D.C. 12 de noviembre de 2002), y al referirse al IICA del futuro, puso de manifiesto: “La nueva administración del IICA está convencida de que debe adoptarse un enfoque más amplio en el desarrollo de la agricultura, el mejoramiento de la seguridad alimentaria y la creación de prosperidad en el sector rural. Esto conduce a la insoslayable conclusión de que para que el Instituto ponga en práctica los nuevos mandatos, debemos a empezar a vislumbrar el papel del IICA dentro del contexto más general del desarrollo. Para ello, el Instituto debe dejar de ser una institución de cooperación técnica y transformarse en una organización de desarrollo, cuyas acciones estén firmemente enraizadas en el sistema agroalimentario y en la extensa economía rural americana, y que trabaje con los organismos financieros internacionales en la definición, preparación y ejecución de proyectos de desarrollo rural diseñados para promover un desarrollo agrícola y una seguridad alimentaria sostenibles.” 

CONTENIDO Y AGRADECIMIENTO

A tal efecto, el trabajo consta de la introducción, ocho capítulos y la bibliografía, como sigue:

i) introducción (consideraciones de partida, el IICA en su visual hacia el futuro, contenido y agradecimiento);

ii) elementos para una teoría de futuro (del continuo humano, la noción de prospectiva, asumir el futuro, una visión anticipada sobre nuestros días, situación actual y perspectivas);

iii) pinceladas andinas (imágenes poblacionales y de superficie);

iv) el ajedrez económico y social (un cuadro complejo; el producto, la inversión extranjera y la deuda externa; ingreso, pobreza y futuro esfuerzo de crecimiento);

v) educación y proceso social (talento, empleo y deserción escolar; rasgos educativos);

vi) educación superior y agrícola (la educación superior y su cooperación intelectual; educación agropecuaria superior en la región andina y primer, segundo y tercer referente);

vii) agricultura y nueva ruralidad (la agricultura de doble revolución, la nueva ruralidad);

viii) perspectivas (modelo explicativo y de futuro, postulados rectores, perspectiva tendencial, perspectiva paradigmática, dinámica de futuros impensables e improbables, de una a otra perspectiva, recomendaciones a los actores estratégicos, a manera de conclusiones);

ix) bibliografía.

Finalmente, el autor agradece enormemente al IICA, a sus profesionales, a las instituciones y a los profesionales y personas que han hecho posible la realización del presente estudio prospectivo, el cual desea quien esto escribe, marque un hito más en el devenir de la educación agrícola media y superior, en la política pública, la agricultura, y en el IICA.