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PROPUESTA PARA LA CREACIÓN DE UNA PLATAFORMA / UNIDAD DE INVESTIGACIÓN-ENSEÑANZA “DINAMICAS DE DESARROLLO EMPRESARIAL RURAL SOBRE LA BASE DE LA PROXIMIDAD TERRITORIAL” EN LA REGIÓN ANDINA Francois
Boucher ANTECEDENTES El eje: La agroindustria rural Desde hace más de 15 años se ha venido creando en América Latina un movimiento de apoyo al desarrollo y fortalecimiento de la Agroindustria Rural (AIR). Actualmente, esta actividad es considerada un elemento importante dentro de las estrategias de desarrollo rural y de lucha contra la pobreza, por su capacidad de generar ingresos y empleos y de articular y jalonar otros componentes productivos y de servicios a nivel local. Se estima que en la región andina existan cerca de un millón de unidades empresariales con las características que definen a la AIR, es decir que desarrollan actividades de post-cosecha a productos silvoagropecuarios y pesqueros, agregando y reteniendo en esta forma valor agregado en las zonas de producción. Estos emprendimientos generan alrededor de cuatro millones de empleos. Las AIR en la región pueden ser espontáneas como la producción de panela, papelón o chancaca; la elaboración de quesos artesanales; la obtención de almidones de raíces y tubérculos; la molienda de cereales y el beneficio del café y el cacao, por citar a las mas representativas. También pueden ser inducidas por procesos y proyectos de desarrollo, los que han estado dirigidos principalmente a la transformación o preservación de frutas y hortalizas y al aprovechamiento de los atributos especiales de productos amazónicos y cultivos andinos. El marco concpetual: Territorio, concentraciones agroindustriales rurales y sistemas agroalimentarios localizados Recientemente se ha desarrollado un creciente interés en los temas del desarrollo local dentro de un enfoque de territorio; en ese marco se han generado teorías e hipótesis relacionadas con conceptos como los efectos de proximidad y las concentraciones geográficas de unidades agroalimentarias, lo que ha motivado el análisis y la valorización de los procesos de desarrollo de concentraciones de agroindustrias rurales, que hace unos años no fueron visualizadas con este enfoque. Y es que varias de las AIR de los países andinos se localizan en concentraciones territoriales. Ejemplo de esta situación son las rallanderías de yuca en el Departamento del Cauca, en Colombia o en la Provincia de Manabí, Ecuador; los trapiches paneleros en la hoya del río Súarez o la región de Rionegro en Cundinamarca, en Colombia o en el Puyo, en Ecuador o en el Táchira, en Venezuela; las queserías rurales en Salinas de Guaranda en Ecuador, o en Cajamarca en el Perú, o en Ubate, en Colombia; las producciones de vinos y singani en Tarija, en Bolivia o de piscos en Ica, en Perú; la cría y beneficio de camélidos en el altiplano peruano-boliviano; el beneficio del cacao, en Barlovento, Venezuela y porqué no, la concentración de agroempresas de la Colonia Tovar, sede de este Foro, entre muchas otras. A nivel agroalimentario, esos elementos se fusionaron en el concepto de Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL), entendido como una forma de organización y un proceso de desarrollo local basados en una concentración geográfica de unidades agroalimentarias (explotaciones agrícolas, empresas agro-alimentarias tipo AIR, empresas de servicios, de comercialización, entre otras) que les permiten estructurarse en torno de una actividad común. Una primera definición de los Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL), se presenta como: “sistemas constituidos por organizaciones de producción y de servicio (unidades agrícolas, empresas agro-alimentarias, empresas comerciales, restaurantes, etc.) asociadas, mediante sus características y su funcionamiento, a un territorio específico. El medio, los productos, las personas, sus instituciones, su saber-hacer, sus comportamientos alimentarios, sus redes de relaciones; se combinan en un territorio para producir una forma de organización agro-alimentaria en una escala espacial dada” (Muchnik, Sautier, 98). Este concepto de SIAL se fundamenta a su vez en otras corrientes de pensamiento: - los “distritos industriales”, planteados por el economista inglés A. Marshall, a partir de sus trabajos sobre concentraciones industriales en el norte de Inglaterra destacando los efectos positivos ligados a fenómenos de proximidad de las industrias. - las “redes locales de pequeñas empresas” visualizadas en los años 70 y 80, por los investigadores italianos Becattini y Cappechi que demostraron la importancia de este tipo de arreglos, en el marco de un espíritu de “competencia-cooperación”, para explicar el crecimiento económico de ciertas regiones del norte de Italia durante la gran depresión. - los “sistemas productivos locales”, conceptualizados por los franceses G. Courlet y B. Pecqueur con base en tres elementos: “lo pequeño” por su capacidad de adaptación y de flexibilidad, “lo cercano” por sus relaciones directas y por la confianza y “lo intenso” por la densidad de empresas. Se destaca también la diferenciación hecha a mediados de los 90 por Colletis y Pecqueur entre recursos y activos: “los recursos son factores potenciales y los activos son factores en actividad”. Los recursos y los activos pueden ser “genéricos”, cuando se encuentran en cualquier parte o “específicos” cuando están estrechamente asociados a las características de un territorio especifico. - el concepto de “cluster” con dos variantes: la de M. Porter que lo considera como un agrupamiento de empresas del mismo sector y la de H. Schmitz que considera este agrupamiento a nivel de un territorio dado. Este último se apoya sobre los fenómenos de proximidad y define las ventajas pasivas por la presencia de elementos específicos del territorio dado y las ventajas activas como “activación” de las ventajas pasivas mediante la realización de acciones colectivas. La noción de territorio es central en este tema, y es importante subrayar que los territorios agro-alimentarios no se limitan solamente a las zonas rurales, o a fronteras de un espacio geográfico determinado sino que es entendido como “un espacio construido histórica y socialmente, en el cual la eficacia de las actividades económicas es fuertemente condicionada por las relaciones de proximidad y de pertenencia a este espacio” (Muchnik, Sautier, 98). Avances en la aplicación de los conceptos en América Latina En América Latina, el programa PRODAR en asociación con el CIRAD, el CIAT y el IICA ha empezado a promover investigaciones al respecto; producto de ellas se han creado vínculos entre universidades latinoamericanas y francesas. Además se han realizado cursos regionales, en un primer momento orientados hacia el tema de la gestión de las AIR y mas recientemente alrededor de la promoción de empresas rurales en el marco de procesos de desarrollo local. En marzo del 2000, el IICA, el CIRAD y el CIAT, firmaron un acuerdo por tres años para desarrollar el proyecto de investigación “Sistemas agroalimentarios localizados: estrategias de las agroindustrias rurales y dinámicas territoriales”. Este proyecto tiene como finalidad desarrollar conceptos y metodologías sobre los Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL) y así contribuir a establecer nuevas estrategias de fortalecimiento de las concentraciones de Agroindustrias Rurales (AIR), apoyándose sobre los efectos y las dinámicas territoriales y buscando mejorar los ingresos de los campesinos y por ende contribuir al bienestar rural. Así mismo, alrededor del tema, se ha creado en Francia una alianza estratégica, el GIS-SYAL , entre instituciones de investigación y universidades. Estas instituciones están participando en varios programas de investigación sobre dinámicas locales en zonas rurales en diferentes países. Se espera que estos acuerdos sirvan de base para la institucionalización de la unidad-plataforma. LA PROPUESTA DE LA UNIDAD-PLATAFORMA DE INVESTIGACIÓN - ENSEÑANZA 1. Una respuesta a varias necesidades a) La generación de pensamiento y propuestas acordes con la situación actual de las zonas rurales de la región Las áreas rurales de América Latina están afrontando los efectos de la globalización, la crisis del modelo agrícola productivista y la persistencia de la pobreza rural, lo cual pone en cuestionamiento la competitividad de los sistemas productivos locales. La revalorización de lo local y de lo territorial, en el contexto del desarrollo socialmente sostenido, es hoy en día una repuesta privilegiada a esta situación. Sin embargo, faltan competencia, herramientas especializadas y personal calificados a nivel de los gobiernos locales y de las instituciones especializadas en las intervenciones locales, regionales y territoriales b) El diseño y la construcción de un mecanismo que permita avanzar con base en los resultados alcanzados Como ya se ha mencionado, en estos últimos años se han realizado avances sobre los temas relacionados con la actividad agroempresarial rural, las dinámicas territoriales y el desarrollo local. Se ha avanzado en áreas específicas, tanto en conocimientos como en procesos metodológicos Se ha demostrado la existencia de elementos de las concentraciones de AIR que las acercan al concepto y visualización de los SIAL, pero falta profundizar sobre estos aspectos; hasta ahora se han hecho solo investigaciones preliminares y casuísticas. No se tienen todavía los elementos suficientes para afirmar que las concentraciones de AIR son Sistemas Agroalimentarios Localizados. Las investigaciones iniciadas recientemente permiten señalar las siguientes perspectivas: • Relaciona directamente la AIR con un territorio y la valorización de sus recursos específicos, lo que H. Schmitz ha llamado “ventajas pasivas”. • Relaciona directamente la AIR con un sistema en el cual una AIR individual pasa a ser un elemento, un actor que se articula con los otros y que se beneficia de estas relaciones. • La concentración de AIR se ubica al cruce de la cadena y del territorio lo que conforma lo que recientemente se llamó la “ortogonalidad” cadena-territorio (Requier-Desjardins, Boucher, Cerdan, 02). Además se cuenta con algunos resultados derivados del estudio de las concentraciones de queserías artesanales del Departamento de Cajamarca en el Perú (Boucher 2003), que podrían servir de hipótesis de trabajo para otros casos: La importancia de la historia en el proceso de estructuración de la concentración de las agroindustrias rurales. El territorio conformado por àreas de producción diferenciadas pero integradas a nivel de la ciudad principal nodo del sistema, con una articulación de actores y productos, que son típicos y de gran tradición y con un saber-hacer local reconocido. Se ha podido comprobar la realidad de los fenómenos de “cooperación-competencia” a nivel horizontal pero con fuertes asimetrías, mas que todo de información (Akerlof, 70; Stiglitz, 98 ) en las relaciones verticales de los actores. El SIAL puede mejorarse en el aspecto de la comercialización, pero resulta necesario el diálogo entre compradores y productores fomentando la confianza entre ambos. En este sentido, el capital social de la comunidad rural puede ser un motor para la creación de asociaciones favoreciendo la representatividad de los productores. Se ha podido comprobar que la puesta en marcha de “acciones colectivas” en un SIAL permite transformar sus “ventajas pasivas” en ventajas activas. Sin embargo, la creación de una asociación y la obtención de una marca colectiva son condiciones necesarias pero no suficientes para tener un resultado efectivo. En realidad, debe haber un verdadero proceso de “activación” en el cual los actores se involucren de manera participativa, olvidándose de sus estrategias individuales. Todos los elementos planteados son hasta ahora la base de una teoría por terminar de construir sobre la base de la realidad rural de América Latina. Existen nuevas hipótesis que hay que comprobar; aparecen nuevos interrogantes y se detecta la necesidad de generar mas inteligencia, pensamiento y talento humano alrededor de estos planteamientos. c) El reto de pasar del diagnóstico al diálogo para la activación y a la activación en si Como parte del proceso descrito se está construyendo un método para orientar la “activación” de las concentraciones de AIR, que tiene tres etapas: diagnóstico a nivel de acercamiento y profundización; elaboración de planes de acción y puesta en marcha y seguimiento del plan de activación. La mayor parte de los trabajos realizados en la región hasta el momento bajo este enfoque se han concentrado en la fase de diagnóstico, tanto a nivel de acercamiento (permite identificar los actores, empezar a conocerlos, tomar contacto con ellos, delimitar el territorio, conocer su historia y sus etapas. Sobre esta base se identifica y realiza un primer estudio sobre los recursos y activos específicos), como de profundización (permite precisar mucho más los datos sobre los actores, los productos, los saber-hacer, el o los territorios (se realizan mapas de densidades de los actores) y los recursos y activos específicos. Se estudia con mayor precisión las formas de relacionamiento entre los actores, los productos, los saber-hacer y el territorio, y las articulaciones hacia atrás y hacia delante. Se identifican y estudian las acciones colectivas existentes, el capital social y los aspectos de transmisión del saber-hacer y las innovaciones así como todos los aspectos de calidad y calificación de los productos). En algunos casos se ha pasado a la elaboración de planes de acción en la etapa de dialogo para la activación de la metodología, mediante talleres participativos con representantes de todos los tipos de actores. Esta etapa termina con la formulación de los primeros proyectos de “activación” de la concentración de AIR. La tercera etapa, consiste en el acompañamiento, seguimiento y evaluación de la puesta en marcha del plan de “activación” del SIAL. En esta fase hay muy pocos proyectos y es el mayor reto a asumir en el marco de la propuesta de alianzas con universidades que se presenta en este documento. d) La formación y el fortalecimiento de capacidades locales La propuesta metodológica y de acción planteada pasa por la formación de y fortalecimiento de capacidades locales, condición fundamental para que estos procesos sean sostenibles y autogestionados. Esto significa una tarea de capacitación a docentes, investigadores, técnicos y líderes, tanto del sector público como del privado, vinculados con universidades, centros de investigación, ONG, gobiernos locales, gremios de la producción, organizaciones de productores y todos los actores que cumplan tareas y ejerzan influencia en el desarrollo local. 2. El objetivo principal Crear una unidad o plataforma de investigación-enseñanza interinstitucional sobre el tema “dinámicas de desarrollo empresarial rural sobre la base de la proximidad territorial”, con capacidad para: a) formar talento humano a distintos niveles, b) orientar y acompañar procesos, c) realizar proyectos de investigación d) crear fuertes sinergias entre investigación, desarrollo y formación.
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