INFORME DEL ESTADO DE LA EDUCACIÓN AGRÍCOLA EN EL PERÚ CON
REFERENCIA A LOS PROCESOS DE EVALUACIÓN Y ACREDITACIÓN

Hugo L. Nava  

LA COMISIÓN PARA LA ACREDITACIÓN DE FACULTADES O ESCUELAS DE MEDICINA (CAFME)

Ya desde 1968 existió la preocupación por la acreditación entre las Facultades de Medicina, mucho después en el año 1999, y con la presión del crecimiento desmesurado de facultades de medicina, se formó un grupo de trabajo bajo el auspicio del Ministerio de Salud, donde se logró la participación del Colegio Médico, la Universidad Mayor de San Marcos, la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Academia Nacional de Medicina y la Asociación Peruana de Facultades de Medicina, quienes diseñaron un proyecto de ley el mismo que fue posteriormente sancionado por el Congreso de la Republica con la Ley N° 27154. La única salvedad observada por el Congreso al momento de emitir la ley fue la exclusión de la Asociación de de Facultades de Medicina (ASPEFAM) por considerar su condición de parte interesada. (Piscoya, 2002 a)

El CAFME quedó constituido como una entidad autónoma multiinstitucional, presidida por un delegado del Ministerio de Salud y conformada por un representante del Ministerio de Educación, uno de la Asamblea de Rectores ( ex decano de una Facultad de Medicina) un representante de del CONAFU y un representante del Colegio Médico. A las sesiones se invita al presidente de ASPEFAM.

Para efectos de CAFME se entiende la acreditación como el acto por el cual el Estado certifica periódicamente que la formación impartida por las facultades o escuelas de medicina cumple con estándares mínimos de calidad e idoneidad. La acreditación en el contexto de esta Ley se orienta fundamentalmente a la búsqueda de no conformidades sobre las cuales aplicar medidas correctivas. La intención es conseguir un producto final óptimo que refleje una mejora de la calidad de la educación médica. (CAFME, 2002)

En este sistema la acreditación se logra básicamente con un conjunto de actividades que incluyen la autoevaluacion y la verificación periódica, otorgadas por la entidad competente y de reconocimiento oficial. Como principios elementales de los procesos de acreditación se reconocen la participación activa de todos los sectores involucrados, el compromiso y la intención con la transformación, la transparencia en todas sus fases y la responsabilidad para asumir los resultados

Comisión Nacional de Rectores para la Acreditación

En los dos sistemas descritos se han aplicado estándares mínimos para la acreditación lo que tal vez resulten necesarios para controlar a muchas promotoras que ingresan a la educación sin los recursos necesarios, o para restringir la creación de universidades nacionales por iniciativas políticas, pero este control no debería eximir a la universidades de aplicar metodologías de autoevaluación que permitan la búsqueda de la excelencia. Es por esto que a inicios del 2002, la ANR ha constituido a La Comisión Nacional de Rectores para la Acreditación, la que se encargará de informar sobre todo lo relacionado al proceso de mejoramiento continuo de la calidad en las Universidades a través de la autoevaluación, evaluación y acreditación.

Esta comisión esta integrada por cinco rectores de las universidades y apoyados por una comisión ampliada con ocho rectores adicionales. Se ha reunido hasta el momento en cinco oportunidades y ha conformado comisiones que se encargarán de revisar y hacer las propuestas de estándares mínimos de acreditación y evaluación de las universidades peruanas. Así mismo se ha conformado otra comisión técnica que remitirá una propuesta de acreditación para los Programas de Postgrado a los rectores de las universidades que cuenten con Escuelas de Postgrado autorizadas por la ANR, a fin de que por intermedio de estas unidades académicas, envíen sus sugerencias para perfeccionar el documento.

La Comisión Técnica de Acreditación de la ANR ha revisado en varias reuniones los estándares mínimos de acreditación de facultades como: ingenierías, educación, derecho. Con estos encuentros y sobre la base de que cualquier cambio es más eficaz cuando los propios actores se ven involucrados y comprometidos desde la planificación. La ANR desea que las universidades comprendan la importancia de evaluarse adecuadamente y es así que ha solicitado a todas las universidades la implementación de una oficina de autoevaluacion y acreditación las que serán apoyadas por una oficina de la ANR para desarrollar un ciclo de conferencias y seminarios sobre Auto - evaluación que abarque las áreas de: Ingenierías, Ciencias Puras, Ciencias de la Salud, Humanidades y Ciencias

Perspectivas de implementar la acreditación de Facultades de Ciencias Agrarias

Resulta interesante el efecto observado en las facultades de medicina, el cual se considera positivo y ha motivado que otras carreras entre ellas la de Industrias Alimentarias, se dispongan a establecer de mutuo consenso los estándares mínimos aplicables a su disciplina. Es también interesante que los decanos de las facultades de agronomía se estén reuniendo para iniciar un proceso similar.

Se espera que esta acreditación no sea asumida como un proceso obligatorio y tendiente solo a cumplir con estándares mínimos, con esta visión las facultades se empeñarían solo en cumplir con los requisitos mínimos sin preocuparse de la relevancia o pertinencia de estas medidas en sus procesos educativos. Se considera también una amenaza la interferencia de los poderes políticos y el poder judicial cuya intromisión en los procesos de acreditación de universidad ya se ha hecho evidente.

Es también estimulante el que los sistemas de gestión de calidad se encuentren implantados plenamente en la empresa privada. Luego de un inicial rechazo en las universidades, los resultados visibles y positivos en las empresas, en especial aquellas de exportación han inducido a aplicar sistemas como el ISO 9000 en universidades para asegurar la calidad de algunos servicios. Varias universidades han desplegado esfuerzos puntuales, por ejemplo la universidades privadas Norbert Winner y la San Martín la han aplicado sus procesos de admisión, La Católica ha acreditado su laboratorio de materiales bajo la norma ISO/IEC 17025 y se encuentra implementando la ISO 9001:2000 en el área de servicios generales. La Universidad Nacional Agraria La Molina, desde 1997 tiene laboratorios acreditados y actualmente se ha implementado un Sistema de la Calidad basado en la NTP-ISO/IEC 17025:2001 (Flaig, 2002) esta universidad también está en proceso de implementar su oficina de Estudios que comprende los procesos de admisión, matrícula y registros.

Estas experiencias son interesantes porque se concentran en los procesos y no en estándares mínimos. Aplicado a la educación la gestión de calidad se refiere a todas las actividades, procesos y estructuras con las cuales se crea algo. La meta consiste en asegurar la calidad de las actividades por que de esta manera se asegura la calidad del resultado. Existen experiencias que conciben el proceso educativo como un servicio y por tanto factible de normarse bajo ISO (Knoll 2001)

A partir de este año INDECOPI contaría con una norma peruana para el aseguramiento de calidad en programas de educación. Se encuentra ya elaborado el proyecto guía de aplicación de la norma NTP-ISO 9001:2001 en el sector de que sería aplicable a cualquier tipo de organización que brinde servicios educativos, ya sea estatal o privada, se encuentre o no dentro del sistema educativo formal y emplee cualquier modalidad de enseñanza (presencial, semi presencial o a distancia). Esta Norma Técnica Peruana promovería la adopción de un enfoque basado en procesos cuando se desarrolla, implementa y mejoría la eficacia de un sistema de gestión de la calidad, para aumentar la satisfacción del cliente mediante el cumplimiento de sus requisitos.