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Hugo L. Nava La Educación en Ciencias Agrarias en el Perú La enseñanza en Ciencias Agropecuarias se inicia en 1906 con la creación de la Escuela Nacional de Agricultura, la misma que en 1906 se convierte en la Universidad Nacional Agraria La Molina y esta se diversifica en varias facultades y carreras. La Molina se mantiene como la única en su género en la capital Lima, pero el Estado replicó esta experiencia en casi todas las universidades públicas del país en donde se crearon facultades de agronomía y posteriormente también de Zootecnia, Ingeniería Agrícola, Forestales e Industrias Alimentarias. Actualmente existen 26 facultades de Agronomía, 18 de Industrias Alimentarias, 12 de Zootecnia, 9 de Forestales y 6 de Ingeniería Agrícola, las que dan un total de 71 facultades relacionadas con las Ciencias Agrarias. Solo cuatro facultades (dos de agronomía y dos de industrias alimentarías) pertenecen al régimen privado el resto se encuentra ubicado en universidades públicas En estas facultades están matriculados 23, 928 alumnos lo que equivale al 5.3 % del total de la matricula nacional en universidades. El 43 % de estos son alumnos de agronomía, en los últimos años se nota un incremento notable en las facultades de industrias alimentarias. Las facultades en su mayoría son pequeñas con menos de 500 alumnos. Se estima laboran mas de 1,800 profesores en el área de ciencias agrarias. Sistemas de acreditación en el Perú Desde hace ya varios años la autoevaluación y acreditación han estado en las agendas de las universidades (Hashavia, 1999). Se ha analizado, por ejemplo, la necesidad de adecuarse a la globalización de la economía, la homologación de títulos con la finalidad de facilitar la circulación, también ha sido motivo de preocupación la baja productividad del sistema universitario cualquiera sea el criterio que se use para medirlo, numero de alumnos por profesor, carga de trabajo docente, publicaciones científicas y otros conceptos que han sido discutidos y entendidos por la comunidad universitaria pero es recién en los últimos tres años que los sistemas de acreditación han logrado implementarse efectivamente y como reacción a los síntomas de graves deficiencias en muchas de las universidades del sistema. Son varios los indicadores que denotaban problemas en la calidad de las universidades: • El deterioro en los presupuestos de las universidades publicas • El descontrolado incremento de universidades privadas • La reducción en la presión de selección al ingreso de la universidad • La menor dedicación de los docentes en universidades nacionales al tener que compartir su labor en otras instituciones privadas. • La baja tasa de graduación • La poca inversión en rubros como: computación, bibliotecas, editoriales y viajes de estudios Actualmente existen dos sistemas uno destinado a autorizar el funcionamiento permanente de las instituciones de reciente creación y otro específico para acreditar en forma permanente a las facultades de medicina. En ambos ha influido, la Asamblea Nacional de Rectores que actualmente busca ampliar la cobertura a carreras de facultades antiguas. La Asamblea Nacional de Rectores (ANR) La Asamblea Nacional de Rectores está constituida por los Rectores de las Universidades Públicas y Privadas y opera bajo diferentes normativas desde 1960. Su misión es encargarse de tratar los problemas que atañen en común a las Universidades y la faculta a formular las recomendaciones correspondientes. Actualmente sus atribuciones están descritas en el Art. 92° de la Ley y es fundamentalmente una labor de coordinación que puede conocer y resolver de oficio y en ultima instancia, los conflictos que se produzcan en las universidades públicas y privadas del país relativos a la legitimidad o reconocimiento de sus autoridades de gobierno: Asamblea Universitaria, Consejo Universitario, Rector, Vicerrectores y Comisiones Organizadoras de Universidades de reciente creación que afecten el normal funcionamiento institucional. (ANR, 1999) Así mismo y desde 1995 se incorporó a la Ley Universitaria una norma transitoria que faculta a la ANR a intervenir de oficio a una universidad privada cuando se presenten graves irregularidades, y en el año 2000 la intervención en universidades públicas. Es también de resaltar la atribución que se le concede de llevar el Registro Nacional de Grados y Títulos expedidos por las Universidades del País. El Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (CONAFU) El CONAFU fue creado en el año 1995 como un órgano autónomo de la Asamblea Nacional de Rectores para regular el funcionamiento de las nuevas universidades. Es la ANR la encargada de convocar el proceso de elección de sus miembros entre los ex- rectores de las universidades Entre sus atribuciones la Ley Nº 26439 se le confiere otorgar o denegar la autorización provisional de funcionamiento. Así mismo, esta institución evalúa en forma permanente y durante el tiempo que estime conveniente el funcionamiento de las universidades, hasta autorizar o denegar su funcionamiento definitivo. La autorización de funcionamiento definitivo no puede ser concedida antes de transcurridos cinco años, contados a partir de la fecha de la autorización provisional de funcionamiento. Este organismo ha recibido desde su creación en 1995 hasta el momento, 380 solicitudes de promotoras que desean crear universidades, de estas 25 solicitudes han conseguido autorización provisional. Las universidades que iniciaron el proceso entre los años 1995 y 1996 ya están en posición de ser acreditadas permanentemente según lo dispuesto en la normatividad. Solo una de ellas, la universidad privada San Ignacio de Loyola, ha recorrido exitosamente el proceso y cuenta con su acreditación definitiva. |