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Hugo L. Nava
La postulación a las universidades bordea los 400,000 alumnos con señales de permanecer en esos márgenes por los próximos años (Figura 2). Las universidades nacionales son las que captan el mayor porcentaje de esa postulación, actualmente el 75 % se dirige a ellas y con un incremento constante de año en año, mientras que la postulación a las universidades particulares se encuentra casi estabilizada en menos de 80,000 postulantes.
Anualmente ingresan a las universidades alrededor de 100,000 alumnos, repartidos en porcentajes casi iguales entre las instituciones públicas y privadas (Figura 3). Es de resaltar que las universidades públicas de mayor tamaño han reducido su matrícula, en los últimos años como una medida de manejarse dentro de una política estatal de reducción de financiamiento a la educación superior estatal.
Podemos afirmar que mientras el número de estudiantes se mantiene, siguen creándose cada vez más universidades, lo que reduce la capacidad de selección de postulantes especialmente en las universidades privadas. En 2002 postularon 229,107 jóvenes a las universidades públicas, mientras que 62,149 lo hicieron a las universidades privadas. La preferencia por la universidad pública se explica posiblemente por los costos de los estudios y el prestigio de las universidades públicas más antiguas. Comparando estos datos con los datos de los ingresantes, se determina que aproximadamente uno de cada seis postulantes ingresa a las universidades nacionales, mientras en las universidades privadas ingresa uno de cada 1.4 postulantes (Figura 4).
Un indicador de resultado de las universidades es el número de graduados que salen de sus aulas pero resulta difícil saber cuántos de los jóvenes peruanos que ingresan a la universidad logran obtener el grado académico y título profesional y en qué plazos. Arregui (2002), señala que una aproximación para medir grosso modo sería la relación entre el número total de graduados entre 1980 y 1989 y el número total de ingresantes valor que ella calcula en 34%, entre 1975 y 1984 (siendo 6 años el tiempo mínimo requerido en el Perú para obtener un primer grado universitario en la gran mayoría de las carreras). Un nuevo cálculo tomando como referencia los años 1988 a 1997 como ingreso y 1993 a 2002 como periodo de graduación, arroja un valor de 55 %. Otra manera de evaluar la eficiencia interna, consiste en comparar la relación entre el número anual de egresados y el número total de matriculados en ese mismo año. A diferencia de lo anterior, carece de contenido normativo implícito y sólo sirve para medir las desviaciones con respecto a un promedio (de un sistema, una región u otro ámbito pertinente). Arregui calculó en 5% el porcentaje para el año 1989, este mismo porcentaje medido en el año 2002 arroja un valor de 12 %. Ambos indicadores señalarían una mejora notable en los niveles de graduación en buena parte explicado por la participación de las universidades privadas. Las carreras agrícolas se encuentran casi exclusivamente en las universidades públicas en donde esta mejora no se aprecia, en ellas este porcentaje alcanza solo el 5% denotando por comparación un muy bajo nivel de graduación en sus estudiantes.
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