La Evaluación y la Acreditación:
“Diversas Metodologías, Procesos e InstrumentosEl Caso de México”
 

Ing. y M.A Guillermo Basante Butrón.- Presidente del Comité Mexicano para la Acreditación de la Educación Agronómica, A.C. ,Secretario Ejecutivo de la Asociación Mexicana de Educación Agrícola Superior, A.C. AMEAS, y profesor-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Evaluación en México

En la década de los ochenta se inició en México un movimiento tendiente a definir mecanismos que fomentaran la función adjetiva de la planeación de la educación en general, y de la educación superior en particular; para esto se creó una serie de instancias que promovieran el establecimiento de una estructura destinada a desarrollar estas actividades: el Sistema Nacional de Planeación de la Educación Superior (SINAPPES), en 1978, cuyos mecanismos de coordinación fueron los organismos que a continuación se mencionan: en el ámbito nacional, la Comisión Nacional de Planeación de la Educación Superior (CONPES), en el regional, las Comisiones Regionales de Planeación de la Educación Superior (CORPES), en el ámbito estatal, las Comisiones Estatales de Planeación de la Educación Superior (COEPES), y en el ámbito institucional, las Unidades Institucionales de Planeación (UIP); todo esto creó un ambiente que permite tener avances tangibles en el medio educativo superior, con el propósito de elevar la calidad de la enseñanza.

Todo esto trajo como consecuencia la necesidad de propiciar la tarea de evaluar el sistema de educación superior en general, con el propósito de crear una cultura de la evaluación y conocer mejor nuestras fortalezas, debilidades, oportunidades y potencialidades; de todo esto se derivó la creación de varias instancias que, bajo la directriz de la Comisión Nacional de Evaluación (CONAEVA), se dedicaran a realizar esta tarea con diferentes enfoques y particularidades.

Esto no ha sido fácil, fue necesario crear las instancias de evaluación, los métodos, los marcos de referencia, los criterios, categorías, estándares y parámetros, etc., es decir, hubo que crear el modelo mexicano de evaluación con el apoyo de experiencias de otros países que tienen avances importantes, para derivar de ahí el nuestro, de acuerdo con las características particulares del país; fue necesario socializar el proyecto, inclusive uniformar criterios de pensamiento, de conceptos y de terminología, y llegar a acuerdos y definiciones sobre lo que se pretendía, de tal manera que todos los participantes entendieran lo mismo y se definiera qué es la evaluación, los diferentes tipos de evaluación, para qué, cómo, y qué evaluar; qué es la acreditación y su diferencia y similitud con la evaluación; qué es la certificación, aplicada en este caso a individuos o profesionistas, ya que es muy común usar indistintamente estos términos.

Los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior, (CIEES) fueron creados en 1991 por la Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior, (CONPES), como respuesta al acuerdo celebrado en julio de 1990 en la Asamblea de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, A.C. (ANUIES), por los rectores y directores de todas las instituciones de educación superior del país.

En julio de 1991, el Secretario de Educación Pública instaló los Comités de Ciencias Agropecuarias, Administración, Ciencias Naturales y Exactas, Ingeniería y Tecnología. Y en 1993 se fundaron los Comités de Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Administrativas, Difusión y Extensión de la Cultura, y Educación y Humanidades. Por, último en 1994 se acordó la creación del Comité de Arquitectura, Diseño y Urbanismo.

Los lineamientos establecidos por la comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior, (CONAEVA) para los CIEES establecen el mecanismo de pares académicos para la evaluación interinstitucional y les asignan a los Comités las siguientes funciones:

1. La evaluación diagnóstica sobre la situación de las funciones y tareas de la educación superior en un área determinada.

2. La acreditación y el reconocimiento que se podrán otorgar a unidades académicas o a programas específicos.

3. La dictaminación puntual de proyectos o programas que buscan apoyos económicos adicionales, a petición de las dependencias de la administración pública que suministrarán los recursos.

4. La asesoría, a solicitud de las instituciones, para formular programas y proyectos requeridos para su próxima realización.

En 1994 se crea el Centro Nacional de Evaluación par la Educación Superior A.C., con la finalidad proveer al sistema de educación superior con mecanismos sólidos y confiables para la evaluación y la mejora de su calidad, y ha establecido hasta el momento bases para determinar y certificar los perfiles y las competencias ocupacionales de la población mexicana. Actualmente es el principal centro de evaluación externa de aprendizajes, conocimientos y habilidades; además de ser una fuente de información indispensable en la toma de decisiones sobre la educación superior y el capital humano de México.

Con la operación del CENEVAL vino el reconocimiento de los exámenes estandarizados como instrumentos idóneos para la evaluación de la labor educativa. El centro desarrolló las tareas que dotaron a sus instrumentos de sustento académico, administrativo y técnico, y estableció las condiciones y los vínculos que garantizan su participación efectiva tanto en los ámbitos educativos como laborales. Por tal motivo se constituyó jurídicamente como una asociación civil, lo cual le ha permitido actuar con autonomía e imparcialidad; tomó la forma de una organización profesional, con la cercanía e independencia suficientes respecto al gobierno, de los colegios de profesionistas, de las instituciones educativas y de las empresas para concertar libremente con cada uno de ellos; y se estableció como un organismo certificador de competencias laborales, contribuyendo así a determinar y revalorar los recursos humanos de la nación.