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Caracterización de la Agricultura Venezolana en los Últimos 50 Años
Capítulo III Los estudios superiores agropecuarios no habían podido ser desarrollados en nuestro país todavía para la tercera década del siglo XX, a pesar de que diversas exposiciones de motivos los venían justificando plenamente desde finales del siglo XVIII. Las Ciencias Agropecuarias, Forestales, Marinas y Ambientales están relacionadas íntimamente con las Ciencias Biológicas, Físicas y Matemáticas, por ello, cualquier avance hacia el estudio, conocimiento y desarrollo de las mismas puede considerarse pasos de inicio hacia el estudio agropecuario. Con la llegada de Adolfo Ernst en el año 1861, la influencia del positivismo se hizo notoria en el acervo de numerosos estudiantes y profesores de la Universidad Central de Venezuela, comienza un camino hacia la creación de carreras científicas y tecnológica. Sin embargo, las estructuras universitarias, carecían en muchos casos tanto de presupuesto, como la capacidad de organización requerida para llevar a cabo esta iniciativa. Históricamente los Estudios Superiores en Agricultura y Zootecnia, se intentaron oficializar desde el Código de Instrucción Pública de 1897, pero no fue sino hasta el año 1938 cuando hicieron su aparición formal como respuesta ante la realidad socioeconómica imperante asociados a una decisión política gubernamental, gestándose desde Ministerio de Agricultura y Cría directamente, apoyándose en los desarrollos de Estaciones Experimentales, por lo que la creación de los estudios agropecuarios en general incluso los superiores, estuvieron sujetos más que a una respuesta académica, a una consideración de “Necesidad Pública”, fundamentada en la acción estructural a emprender, sobre la problemática agrícola nacional imperante, a lo cual contribuyó sin lugar a dudas la tribuna de la prensa escrita, desde donde se expuso la necesidad de acometer una acción estructural sobre la problemática agrícola y una de las estrategias debería ser la de la Educación Agropecuaria. Más adelante, su consolidación y expansión, la podemos identificar con la Universidad Central de Venezuela. Historiográficamente hablando, el recuento de los inicios de los “Estudios Superiores en Agricultura y Zootecnia” en Venezuela, se ha basado en un enfoque cronológico y anecdótico, soslayando elementos filosóficos e ideológicos, aunque el contexto fundamental de los que forjaron ese desarrollo sea reducible en el positivismo, a partir de consideraciones de la educación como instrumento, más que como formación humana, bajo planteamientos, que mantienen una vigencia actual tales como seguridad alimentaria, la necesidad de un agricultura moderna, el apoyo al pequeño productor, en el trasfondo de todo ese hecho también existen diversas tendencias epistemológicas y que explican las tendencias curriculares que se definieron desde su fundación hasta la fecha y a vez contribuyan a clarificar las tendencias a seguir en los nuevos rumbos que la educación agropecuaria y rural requiere para ajustarse a las demandas presentes y futuras de un mundo globalizado. LOS ORÍGENES DE LAS CIENCIAS EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA La Universidad de Caracas comienza sus actividades en pleno período de la Ilustración, sin embargo, su estructura y sus programas educativos, seguían siendo los de las universidades tradicionales europeas, bajo la ortodoxia escolástica típico para la época, aunque ya en España había un movimiento transformador importante auspiciado por el Despotismo Ilustrado de los Reyes Felipe V, Carlos III. Para 1789 comienza la Universidad de Caracas a sentir los vientos de la Ilustración. En el año 1790 se produce una exposición de motivos por parte del Rector Agustín De La Torre en la que se refleja un gran avance hacia la concepción de una Universidad útil a la sociedad y a las personas, enfocando para esa época una visión moderna sobre los propósitos de una enseñanza universitaria, resaltando eminentemente la relación de ésta con la agricultura y su sustento en el estudio de las ciencias y por supuesto en las Matemáticas, puesto que las relaciona con el diseño y construcción de máquinas, el diseño de sistemas de riego (acequias), el deslinde de la tierra, la construcción de vías de comunicación y el aprovechamiento hidráulico. Para Fernández, R. (1989), el viraje ilustrativo con inicios positivistas, que comienza a darse en nuestra Universidad, podemos apreciarlo en la nueva forma de afrontar el estudio de la Filosofía y que la influencia que tuvo Adolfo Ernst, con su dedicación laboriosa al quehacer científico, y la transferencias que hizo hacia el diversos ilustrados venezolanos contribuyeron a ir encaminando toda una masa crítica hacia el camino de la implantación del Positivismo en nuestro país. Haciendo un breve recuento histórico, podemos ir extrayendo los inicios formales en cuanto a enseñanza agropecuaria en Venezuela y América, en el siglo XIX, lo cual citaremos tres a modo de ejemplo.
Y en el siglo XX, en el decreto de individualización del Ministerio de Agricultura (1936), define la propuesta de la acción gubernamental, en cuanto a la política educativa en el ámbito de la Educación Agrícola, lo que se reflejaría tanto en la Investigación y Desarrollo Tecnológico de la agricultura como en la Educación Superior ya que señaló entre las incumbencias de ese nuevo ministerio las siguientes: “ De los ramos a que se contraen los artículos 10 y 11 de la Ley de Ministerios, corresponden al Ministerio de Agricultura las materias siguientes: 1.-Intervención del Estado para la protección, investigación, fomento y reglamentación de la Agricultura, la silvicultura y las explotaciones animales – Escuelas Agro-Pecuarias y otras de instrucción secundaria de la misma índole – Estaciones Experimentales y Granjas de Demostración” Estas acciones gubernamentales fueron impulsadas por una opinión pública crítica que comienza a demandar respuesta a las necesidades de capacitación, y creación de carreras universitarias agropecuarias: “...los subsidios(...) como medida de emergencia (...) se impone (...) algo más importante(...) la instrucción (...) creación de granjas agrícolas de demostración y experimentales (...) divulgaciones científicas en publicaciones y conferencias (...) creación de 1º Escuelas Elementales de Agricultura o Veterinaria y Zootecnia (...) 2º La Escuela Superior de Agronomía y la Escuela Superior de Veterinaria y Zootecni (...) No es posible que Venezuela sea casi la única República en la América que no posee una Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia...” Planteamientos como los anteriores, fundamentaron el desarrollo de las escuelas: “Normal Rural Especial El Mácaro” en 1938 y la Escuela de Demostradoras del Hogar en fundada en Caracas el año 1939 y luego fue mudada a Maracay en 1947 donde funcionó en la Providencia cerca de la Escuela Práctica de Agricultura (Aguilera, 1994). Según Qüenza (1999), después de la muerte de Gómez, comienza en nuestro país un cambio histórico-estructural, desarrollándose uno de los más fecundos períodos de la república por las realizaciones y trascendencia de las reformas políticas, económicas y sociales. El ámbito educativo, se caracterizaba por la ignorancia, la ausencia de escuelas, la carencia de maestros y de alumnos y la falta de bibliotecas, numerosos becarios son enviados al extranjero para su formación docente y profesional en agronomía, veterinaria y otras carreras. Una de las acciones de mayor trascendencia en este período fue precisamente la creación de las Misiones Rurales, producto de las experiencias adquiridas por dos misiones de estudio enviadas por el gobierno de Venezuela a México y Cuba. Obviamente, el comienzo sistemático de los estudios de la naturaleza, la consolidación de los estudios de Matemáticas, la implantación de la Filosofía Positivista y el avance de las ciencias y técnicas en el mundo, ejerce una gran influencia sobre los estudios universitarios y comienzan a aparecer nuevas alternativas que en el caso agropecuario, se derivan de iniciativas desde la propia instrucción primaria, incluyendo también la escuela de veterinaria anexa a la Facultad de Medicina incluida en el Código de Instrucción Pública de 1893, y se crea también la Escuela de Agrónomos (Aguilera,1994). CONTEXTO HISTÓRICO A partir del año 1929, se dan una serie de pasos hacia la modernización del sector agrícola, que se inicializan con la visita de un delegado del Ministerio de Salubridad Agricultura y Cría, a la Primera Reunión Panamericana de Agricultura, en Washington, lo cual dio impulso a la creación de Estaciones Experimentales de Agricultura y Zootecnia en 1932, la creación de la Escuela de Expertos Agropecuarios y el Primer Curso de Prácticos en Sanidad Animal en 1933 precursores de las Facultades de Ingeniería Agronómica y de Ciencias Veterinarias ambas en 1938 ya que numerosos egresados de estas dos escuelas primigenias fueron becados por el gobierno para completar los estudios en el extranjeros y formaron parte del plantel profesoral de las nuevas facultades, de este mismo período data la Escuela Normal Rural del Mácaro donde se formaron en esta última, legiones de maestros para las denominadas Misiones Rurales, que constituyeron un gran hito en la formación primaria de numerosos venezolanos. Las Facultades de Agronomía y Ciencias Veterinarias quedan incorporadas definitivamente a la Universidad Central de Venezuela a partir del año 1946.
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